Qué monitoreamos exactamente
Nuestra cobertura incluye capas desde red hasta aplicación. No todos los clientes necesitan todo, pero estas son las capacidades disponibles.
Análisis de logs del sistema
95%
Detección de intrusiones en red
88%
Monitoreo de cambios en archivos
92%
Análisis de tráfico anómalo
86%
Verificación de integridad
90%
Nuestro enfoque operativo
Trabajamos en capas porque las amenazas también lo hacen. Primero detectamos, luego validamos, después contenemos y finalmente documentamos.
Cada cliente tiene un runbook personalizado que creamos juntos durante las primeras dos semanas. Este documento define qué hacer ante diferentes tipos de alertas.
Usamos marcos reconocidos como NIST Cybersecurity Framework y MITRE ATT&CK para categorizar amenazas. Esto facilita la comunicación con tus auditores.
Los informes post-incidente incluyen cronología detallada, sistemas afectados, vectores de ataque identificados y recomendaciones específicas para prevenir recurrencias.
Qué cambios verás después de tres meses
En el primer mes instalamos sensores y ajustamos umbrales. Espera algunos falsos positivos mientras el sistema aprende tu entorno normal.
Al segundo mes las alertas se vuelven más precisas. Empiezas a ver patrones en intentos de acceso y comportamientos sospechosos que antes pasaban desapercibidos.
Al tercer mes tienes visibilidad completa y datos históricos para comparar. Puedes identificar tendencias y tomar decisiones informadas sobre dónde reforzar defensas.
Los clientes reportan reducción promedio del 68% en tiempo de respuesta ante incidentes y mejor documentación para cumplimiento regulatorio.